
En un blog que gira de las historias, es obligatorio que lo termine con mi propia.
Ésa es la historia del cristianismo en Sevilla, no la que tiene que ver con la culpa y el castigo que se representa en la iglesia o en previos épocas de conquista religiosa, sino el cristianismo que he visto que vive, una conexión con Dios por Jesucristo. Para mí, las relaciones que tengo son mis experiencias favoritas, las que voy a sacar de todo este viaje, y por ellas, se reflejan las maravillas que han formado mi historia en Sevilla.
Fui a Portugal el fin de semana pasado con un grupo que trata de unir los españoles y americanos en una atmósfera cómoda y cristiana. Entonces, este viaje fue un retrato de todo, para escapar el estrés de los exámenes y estar juntos una vez más antes de que la gente estadounidense se vaya. Un buen amigo español mío tuvo la oportunidad para compartir lo que Dios ha hecho en su vida, y lo que dijo me pegó porque superó las palabras, le ha provenido con una vida nueva. Habló como antes era “incapaz de ver lo que había en frente,” como si hubiera una niebla que previniera que enfocara sus deseos y su energía en algo fijo. Sin embargo, dijo que Dios le “atrajo” en un camino en que había gran cambio, un propósito de todo, una vida con valor. En sus propias palabras, “Dios es más allá de una iglesia, significa más que eso ser cristiano, más que repetir lo que dice la cura… Amar es más que tener cariño… ¡Ahora hay un rumbo, un guía, una brújula en mi vida con que puedo dirigirme con más firmeza!...La vida eterna empieza aquí, en la tierra.”
Otro amigo español, Daniel, habló sobre su palabra favorita: la esperanza. Nos contó que no era su favorita sólo por las varias definiciones y los sentidos de la palabra, sino su balanza, la manera de que hay los dos ‘e’ y ‘a’ en el ritmo así. Una palabra bonita, sin duda, que lleva más significado en su vida que algo escrito en papel. Es interesante también como se combina en español los tres sentidos que están dentro de esa palabra: “to hope,” “to wait,” y “to expect.” Los diferenciamos en ingles, pero se ve que en realidad los tres conceptos se fían de si mismos para tener significado.
Otra amiga, Inma, lo describió más sencillamente por ser una chica que maneja el idioma que tanta capacidad. Ella todavía busca la verdad, pero de una cosa está cierta; “siempre cuando estoy con vosotros en nuestro grupo noto algo, no sé que, pero lo noto, me lo siento.”
¿Y yo? Conocí al Señor hace un año y medio, algo que se extraña a la persona que no entienda, y ha cambiado mi vida desde algo en que yo luchaba para arreglarme o sobrevivir hasta una vida llena de gozo y paz. Por estar aquí, mi fe creció muchísimo, algo que no anticipaba, pero después de ver la obra de Dios en un país diferente, con gente diferente que tiene esta misma pasión en sus corazones, veo que es algo verdadero y que quiere salvarnos, no solamente algo con que se culpa o castiga. Yo creo con una fe total, de 100%, en la salvación por la muerte y resurrección de Cristo, y aquí en España, lo he visto como más de solamente unas palabras en un libro de unos mil años, sino algo vivo y para todos, sea americano o español o australiano o chino, el pecador o el santo.
Ésa es mi historia en España. Mi fe es mi suvenir, mi esperanza es mi billete, mi gozo es mi maleta.

TYLER, HAS ESCRITO EN TU BLOG CON GRAN DEDICACIÓN Y CON MUCHA SERIEDAD. ADEMÁS, TU ESPAÑOL DEMUESTRA SER MUY BUENO.
ResponderEliminarDE VERAS ESPERO QUE HAYA OTROS LECTORES PARA TU BLOG ADEMÁS DE YO MISMO.